El mundo ordinario y yo como héroe


Primer ensayo: ¿Quién soy yo?

Responder a la pregunta ¿quién soy yo? No es tarea fácil, pero vital en el acercamiento y el conocimiento de uno mismo. Responder a la pregunta parece sencillo, sin embargo, no hay que perderse en las primeras capas de indagación, pues, como dijo el maestro Neubauer, "no somos este cuerpo". Por ello, como primer acercamiento a mi propio autoconocimiento, guiaré este ensayo a través de la pregunta ¿de qué estoy compuesto? A continuación, se responde esta pregunta en todos los planos posibles: anatómico, mental e ideológico.



Creo que la primera parte que me compone, de la que estoy consciente, es de mi cuerpo. Cuando despierto, mi cuerpo es lo primero que reconozco. Estoy compuesto de cabeza, tronco y extremidades. Tengo doscientos seis huesos, dos orejas pequeñas, dos ojos color miel, una nariz levemente aguileña de punta redonda, dos labios finos, treinta y dos dientes, una cabellera castaña y corta. Adentro tengo el cráneo y dentro de este el cerebro, el cual se conecta a la espina dorsal y ambos son el motor de mi movilidad. Tengo cinco litros de sangre que corren por mi cuerpo, una parte inca, otra española, otra maya, otra irlandesa y quién sabe de dónde más. Tengo brazos largos, dos manos y diez dedos en ella. Mi tronco tiene una caja torácica y dentro de esta los órganos. Tengo sistema respiratorio, linfático, hormonal. Cuento con un corazón que a veces siento más grande que el cerebro. Tengo dos piernas largas, dos pies grandes y diez dedos. Tengo dos testículos y un pene, el cual a veces piensa más que el cerebro. Tengo venas y arterias, ligamentos, tendones y articulaciones. Tengo tres esguinces en mi tobillo izquierdo y muchos dobleces en los dedos de las manos, sobre todo los pulgares. Mido 1,79 metros, soy de contextura media y aparento menos de lo que tengo, pues no me crece mucha barba. A veces tengo cálculos que bajan por mi uretra y me causan un dolor atroz, dos veces al año me agripo y tengo alergia al polvo, a la pelusa de tela y de gato también.



En lo mental diferencio de lo ideológico o intelectual en que considero lo mental como el conjunto de habilidades, destrezas, debilidades y conocimiento. Entre mis habilidades y destrezas cuentan: tengo reflejos veloces, agilidad mental y corporal, habilidad para tocar guitarra, buen desempeño en los deportes como fútbol o ajedrez, buena comunicación tanto verbal como escrita y corporal, carisma, extroversión, interés por el mundo y el bienestar del resto de seres humanos. Entre mis debilidades están: mente divagante y distraída, ansiedad por el futuro, repentina baja de interés en los estudios, subestimación de las habilidades y destrezas, bajo índice de responsabilidad, quemeimportismo, inseguridad. Entre mis conocimientos encuentro: amplios conocimientos de cultura general, conocimientos medios de administración, nivel avanzado de inglés, alemán y portugués, nivel básico de italiano, conocimientos entre medio y avanzado de cine, conocimientos muy rudimentarios del resto de campos de estudio en la vida, sobre todo en física y matemáticas.



En lo ideológico o intelectual se expone la forma de pensar y la visión propia y del mundo. Para empezar debo decir que pienso que no hago lo suficiente, ni siquiera por mí mismo, peor por el resto. Siempre busco darle mi cariño a todo aquel que pasa por mi vida, pero siento que me falta interés en la labor social y en lo ecológico. Creo que los dos graves problemas del mundo actual son la desigualdad económica y el calentamiento global. Mi interés por el bienestar del reino animal es paradójico, pues me interesa pero no creo poder ser vegetariano, menos si quiero aumentar mi masa muscular. Crecí en una familia de izquierda, socialista. Mi abuelo ocupó cargos en el gobierno y la leyenda de su vida narra una lucha incesante por la igualdad. Siempre me sostuve en ese pensamiento, pero creo que el socialismo genuino no ha pisado este mundo. Después de ver Zeitgeist Addendum entendí por qué. La razón que encontré en ese documental es que todos los modelos político económicos se basan en el dinero, y pues, eso ya de por sí hace imposible la equidad. En el caso de los socialismos que ha vivido el mundo, creo humildemente, que la codicia y sed de poder envenenó la mente de los mandantes, por lo cual se encaminaron mal. Como consecuencia, se satanizó el socialismo. La verdad es que, técnicamente hablando, no veo tan complicado asegurar alimento y salud a todos los seres humanos en el planeta. Mas al parecer, los poderes centralizados, es decir, los más grandes empresarios no lo quieren. Expongo estas ideas del documental pues no dejan de resonar en mi cabeza desde que la vi.

En cuanto a la vida, al tema existencial o religioso, me considero agnóstico, aunque mi tendencia es budista. Creo que aún me falta un camino largo que recorrer antes de considerarme budista realmente. Pero ¿qué importa la etiqueta? En realidad, creo que importan más la acciones. Fui adventista y evangélico durante seis años; y a los 18 me di cuenta que ese no era mi camino. A los 20 entendí el porqué: el maestro Neubauer narró la historia de cómo el Buda halagó a un alumno por dudar. ¡Ahí estaba la respuesta! Por fin encontré la razón de rechazo hacia el cristianismo fundamentalista: la fe ciega no me aportaba a crecer, peor aún la culpa. Además la meditación ha sido clave en los momentos más duros, y más efectivo en brindarme sensaciones de paz que la oración. La verdad ahora creo que el cristianismo solo es mal interpretado; y por ello me considero agnóstico y no ateo: pues dios (o Dios) puede ser solo un término para una fuerza, energía, poder o unión universal. No puedo negar una cosa, mi fe ciega es el amor. Entonces si dicen que Dios es amor, el amor de por sí, en sus sentimientos y actos ya es una emanación de amor. Soy agnóstico porque no me interesa discutir de la existencia de Dios, sino sobre la existencia del amor.  

En conclusión, creo que todo se relaciona: mente, cuerpo y emoción. Lo que le pase a uno afecta al resto. De lo que he hablado: ¿qué más hay en mí? El subconsciente, lo que no recuerdo, mi pasado, ¿son partes de mí? ¿Qué hay del futuro? ¿Qué hay del resto? Siento que una persona en específico es parte de mí, aunque no soy padre. ¿Acaso lo que me hace mal, como los sentimientos negativos, también son parte de mí? ¿Tengo un alma? Definitivamente, pasaré el resto de mi vida buscando la respuesta a estas preguntas.


Etapa 1: Mundo ordinario y tú como heroína o héroe

1.    Realiza una breve descripción de ti como héroe o heroína, así como de tu mundo ordinario. El mundo ordinario es nuestra zona de confort, nuestra rutina, el espacio que nos brinda seguridad.



Mi nombre es Andrés Creamer. Tengo 24 años y mido 1,78m de altura. Soy de contextura delgada, cara alargada, cabello y ojos castaños. Tengo buen sentido del humor, espíritu generoso, paciencia e ímpetu. Por otro lado, tengo un demonio guardado que sale a flote cada cierto tiempo. Mi sentido de la responsabilidad es endeble y mi disciplina voluble. No soy económicamente activo y aún vivo en casa de mis padres. Voy a la universidad y no realizo muchas actividades extras. Frecuento siempre las mismas personas, aunque el círculo es grande. 



2.    Describe tus cualidades de héroe o heroína (si quieres puedes hacer un gráfico de ti como heroína o héroe):

o    Si bien cuando escuchamos la palabra héroe o heroína pensamos en súper poderosos personajes con capa y poderes que los convierten en casi invencibles, estamos más bien hablando de aquellas pequeñas acciones cotidianas que nos hacen extraordinarios.

Soy bastante resistente emocionalmente. Los golpes de la vida me hacen crecer. Mi personalidad sanguínea y mi alta capacidad de adaptación social me permiten relacionarme con casi cualquier persona. Mi interés por las grandes enseñanzas del Lejano Oriente son pilar en mi vida.

3.    ¿Qué falta como héroe o heroína para completar tu historia?



Me falta salir de mi zona de confort. Suelo buscar lo más cómodo en vez de los más productivo. Busco la gratificación inmediata en vez de la recompensa a largo plazo. Mi comodidad me absorbe de tal modo que me dejo estancar. En tiempos de crisis suelo cegarme tanto a mi voz interior como a los regalos que la vida me da.



4.    Realiza una lista de las cosas, personas y sentimientos que no quisieras perder en tu mundo ordinario.



De mi mundo ordinario no quisiera perder a mi familia ni a mis amigos que considero como parte de esta. Las cosas materiales realmente no me importan, son tan fluctuantes que varían todo el tiempo. Los sentimientos que deseo guardar son la compasión, la ternura, el asombro, el cariño, la tristeza, la  inconformidad, la alegría, la euforia, la dulzura, etc.

Preguntas de autoevaluación: El buey



En la historia del Budismo Zen, el Campesino y el Buey, ¿Qué representa para ti el buey en Estado Salvaje?

Para mí el buey en estado salvaje son todos mis vicios y mi comodidad. El tabaco, el alcohol, las drogas, la pereza, el ocio excesivo, los malos hábitos de sueño, la inseguridad en mí mismo, los placeres sensuales, el buscar lo fácil, los malos hábitos alimenticios, el girar la cara a otro lado y esquivarme de mi ser. El buey en estado salvaje para mí se resume en mi forma de maquillar mis problemas en vez de afrontarlos porque es muy duro domar al toro.



¿Cuáles son tus herramientas para domar a ese buey?

Esta es una pregunta bastante compleja. Creo que la herramienta principal debe ser la meditación, cuestión que llevaré a cabo en las prácticas semanales de este curso. Sé que apagar mi mente me permitirá botar la basura de mi mente y generar pensamientos de iluminación. La segunda herramienta la saco de los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva y ese es encontrar el equilibrio entre las áreas de mi vida: lo físico, lo mental, lo emocional, lo social y lo espiritual. Hacer ejercicio, comer bien, tener buena higiene y buenos hábitos de sueño en lo físico. Leer mucho, realizar correctamente mis deberes y reflexionar en lo mental. En lo emocional, permitir mis emociones afluir de forma saludable, sin reprimir, pero evitando llevarlas al extremo, sobre todo las malas. En lo espiritual, la meditación y la lectura de las enseñanzas budistas, taoístas, cristianas e hinduistas, cuestiones que me permitirán desarrollar mi alma o mi consciencia, según el punto de vista. En lo social, reunirme con mis amigos sanamente y compartir mi amor con las personas del mundo.



¿Qué crees que significa la imagen 8 de esta historia? 

Creo que representa al Samsara, la rueda de la existencia y la trascendencia de esta. Significa no solo superar los obstáculos sino trascenderlos, llegar al Nirvana. Creo que es el objetivo final de todo ser, lo sepa este o no.




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